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Órdenes bursátiles

El servicio de recepción y transmisión de órdenes bursátiles (RTO)

Introducción

Cuando acudimos al mercado bursátil, lo primero que descubrimos es que no podemos comprar los productos que este ofrece directamente. Tenemos que acudir a un intermediario autorizado para poder hacerlo. Este el papel de las empresas de servicios de inversión (ESIs).

Son múltiples los servicios que una ESI puede prestar: gestión de carteras, asesoramiento en materia de inversión, negociación por cuenta propia, aseguramiento… Pero la recepción y transmisión de Órdenes bursátiles (RTO) es el primero que un inversor particular solicita.

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Pero ¿qué es la recepción y transmisión de órdenes bursátiles (RTO)?

Es el proceso por el que la ESI recibe la orden (de compra o venta) y la trasmite al mercado. Pero este proceso no es tan sencillo.

Primero debemos aclarar que cualquier tipo de ESI puede realizar este servicio. Sea sociedad de valores (SV), agencias de valores (AV), sociedades gestoras de carteras (SGC) o empresa de asesoramiento financiero (EAF).

Es el servicio de inversión más básico, de tal forma que todas las ESIs están autorizadas para prestarlo. Pero una vez recibida la orden, ésta debe ser transmitida y ejecutada en el mercado. Y es aquí donde el proceso se complica.

Para ejecutar órdenes bursátiles en un mercado, las ESIs que reciban la orden deben estar autorizadas en el mercado correspondiente. Debe ser miembro de ese mercado. Dado que existen multitud de mercados, existen también numerosas ESIs miembros de estos mercados. Por tanto, suele ocurrir que la ESI que recibe y transmite la orden es distinta a la que la ejecuta.

¿Qué es una orden de bolsa?

La inversión en bolsa es un proceso que pasa por varias etapas. La primera de ellas es la simple decisión de invertir. Después hemos de decidir en qué valores concretos queremos realizar nuestra inversión. Una vez esto claro, debemos buscar un experto autorizado. Un operador de mercado (una ESI), para que compre los valores por los que nos hemos decantado. Esta compra se realiza de acuerdo al proceso descrito en el punto anterior. Pues bien, esa orden que se da al operador bursátil tiene la forma jurídica de contrato de comisión. Puesto que lo que se está ordenando es la compra de valores cotizados, recibe el nombre de comisión bursátil. Así, el contrato de comisión bursátil es comúnmente conocido como orden de bolsa.

Pero además, existe un segundo negocio jurídico en esta operación, que no es otro que la compraventa de los valores. De esta manera, el servicio de RTO engloba dos negocios jurídicos: la comisión bursátil y la compraventa bursátil.

¿En qué contexto suele darse la RTO?

Como hemos apuntado, el objeto de una RTO es una orden de bolsa. Esta orden de bolsa tiene la forma jurídica de comisión bursátil. Pero las comisiones bursátiles no suelen darse como contrato principal, sino como auxiliar a un contrato principal. La gran mayoría de órdenes no se producen individualmente, sino que se dan dentro de una relación continuada inversor- ESI. Los contratos principales dentro de los que suelen enmarcarse las órdenes bursátiles son:

1. contrato de cuenta corriente bursátil,

2. contrato de custodia y administración del mercado de valores, y

3. contrato de gestión de carteras.

¿Qué tipo de órdenes existen?

La primera diferenciación que existe es entre órdenes simples y complejas. En las simples, el inversor ordena una única operación, desapareciendo el vinculo entre inversor y ESI una vez ejecutada. En cambio, en las complejas la relación se mantiene, ordenándose y ejecutándose múltiples operaciones.

Además, las órdenes pueden clasificarse de la siguiente manera:

Órdenes bursátiles según el precio:

  • Orden por lo mejor o al mejor cambio. Es la orden más utilizada. Se introducen sin precio y se ejecutan al mejor precio disponible en el momento en que se ordenan. Si el mejor precio del momento no tiene el volumen suficiente para cubrir la orden entera, la parte no satisfecha quedará limitada a ese precio. No se podrá cruzar con otro precio más desfavorable. Este tipo de órdenes se usan cuando el inversor quiere asegurarse una ejecución inmediata con cierto control sobre el precio.
  • Orden limitada o con límite. El inversor marca un precio máximo (orden de compra) o mínimo (orden de venta). La operación se ejecuta si se encuentra un precio por debajo (compra) o por encima (venta) del límite establecido.
  • Orden a cambio aproximado o «alrededor de». El inversor fija una rango de precios dentro del cual el operador bursátil puede ejecutar la operación.
  • Orden «al harán». El inversor ordena ejecutar la orden al precio establecido al final de la sesión bursátil.
  • Orden «on stop». El inversor fija un precio por debajo o por encima del cual, el intermediario debe ejecutar la orden.
  • Orden de mercado. Similar a la orden por lo mejor. Se diferencia en que la parte que no se pueda ejecutar al mejor precio, seguirá ejecutándose por los siguientes mejores precios disponibles.

Órdenes bursátiles según el plazo:

1- válida durante una sesión bursátil

2- válida hasta una fecha concreta.

3-  válida hasta el último día de la semana.

4- válida hasta el último día del mes.

Como las órdenes bursátiles pueden ser canceladas en cualquier momento ante de la ejecución de la misma, se puede establecer la siguiente distinción:

1. Órdenes VTC («valid till cancell»): se pueden ejecutar en cualquier momento mientras no se cancelen.

2. Órdenes IOC («inmediate or cancel»): son canceladas si no se ejecutan, al menos en parte, de forma inmediata.

3. Órdenes FOK («fill or kill»): una versión más restringida de las órdenes IOC. Deben ejecutarse inmediatamente y en su totalidad, de lo contrario se entienden como canceladas.

Órdenes bursátiles según la cuantía de valores:

1. Orden de todo o nada: se ordena la compra o venta de un número de valores. De no poderse comprar o vender todos, la orden no puede ejecutarse.

2. Orden con mínimos: se ordena la compra o venta de un número mínimo de valores.

3. Orden de múltiplos: se ordena comprar o vender lotes de valores (por ejemplo, comprar de acciones de cien en cien).

4. Orden de suma: se ordena la compra o venta de todos los valores posibles con una cantidad fija de dinero. Es la más común.

Órdenes bursátiles por su relación con otras:

1. Órdenes independientes: se ordena comprar o vender valores de forma independiente, sin depender de ninguna circunstancia.

2. Órdenes ligadas: se ordena comprar o vender un valor con la condición de que se haya vendido o comprar otro valor.

Conclusión

La recepción y transmisión de órdenes (RTO) es el servicio de inversión más común en el ámbito bursátil. Es la forma más rápida, directa y barata para comenzar a invertir nuestros ahorros. Por eso conocer bien la operativa y normativa por la que se rige es indispensable para todo pequeño inversor.

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