¿Qué es la “materialidad” en términos de “estados financieros”?

¿Qué es la “materialidad” en términos de “estados financieros”?

La materialidad es un concepto que alude a la relevancia de determinados aspectos de los estados financieros.

Por ellos, es sorprendente cómo en una materia cuya naturaleza es la cantidad y cuyo rigor se basa en la exactitud, tenga tanto protagonismo un concepto tan indefinido como la “materialidad”. Los Auditores utilizan dialécticamente de ese término con una soltura, que tiende más al abuso, a la jerga, que a la moderación.

Pero ¿qué es la materialidad?

Las normas internacionales de Contabilidad hacen referencia a la materialidad contable a través de la formulación del principio de importancia relativa, en el que se recoge: “se admitirá la no aplicación estricta de algunos de los principios y criterios contables cuando la importancia relativa, en términos cuantitativos o cualitativos de la variación que tal hecho produzca, sea escasamente significativa y, en consecuencia, no altere la expresión de la imagen fiel”.

La importancia relativa, como así formula el principio que la rige, permite excluir de los estados financieros determinadas partidas, datos, hechos de la información financiera que se divulga a los usuarios, por no ser significativos, por no ser materialmente relevantes.

La materialidad, en términos contables, supone el significado que determinados hechos tienen en la toma de decisiones de un usuario razonable, y como su inclusión o exclusión en los estados financieros va a tener consecuencias en la evaluación de sucesos pasados, presentes y futuros.

Es por tanto que podemos decir que la materialidad contable se refiere al criterio de valoración, por parte de quien prepara los estados financieros, sobre la información y los hechos que han de contener los mismos, así como las partidas que pueden ser agregadas, añadidas, o los encabezamientos y los subtotales que deben contener.

Los usuarios de la información pueden tener diferentes expectativas sobre los estados financieros, pero ello no exige que la información que arrojan deba cubrir esas expectativas particulares de estos sujetos. La información financiera proporcionará información útil para inversiones y acreedores, presentes y potenciales, así como para otros usuarios en la toma racional de decisiones de inversión, crédito y similares. La importancia relativa se valorara en términos de un usuario razonable. Si los estados financieros contienen errores materiales, no cumplirán las Normas internacionales de contabilidad (NIF), no cumpliendo la normativa interna contable.

¿Cuándo se entiende que un hecho es materialmente relevante, y por aplicación del principio de importancia relativa no se permita su exclusión?

Se ha optado, en nuestras normas de contabilidad y auditoria, por seguir dos elementos para determinar la materialidad de los hechos: la magnitud y la naturaleza de la omisión o inexactitud, en base a las circunstancias particulares en que se haya producido. Bien teniendo en cuenta uno de estos dos elementos de forma individual o bien por una combinación de ambos.

El Instituto de Contabilidad y Auditoria de Cuentas, ICAC, a través de sus resoluciones y consultas, ha ido definiendo este termino. En este sentido traemos a colación las normas técnicas sobre importancia relativa y sobre errores e irregularidades, de fechas 14 de junio de 1999 y 15 de junio de 2000.

La norma técnica de importancia relativa define la materialidad como la magnitud o naturaleza de un error (incluyendo una omisión) en la información financiera que, bien individualmente o en su conjunto, y a la luz de las circunstancias que le rodean, hace probable que el juicio de una persona razonable, que confía en la información, se hubiera visto influenciado o su decisión afectada como consecuencia del error u omisión.

Errores, Irregularidades y Materialidad

Del mismo modo la norma técnica de auditoria sobre errores e irregularidades, como los actos u omisiones no intencionados por uno o mas individuos, sean administradores, directores, empleados, o terceras personas ajenas a esta, que alteran la información contenida en las cuentas anuales, tales como:

  • Errores aritméticos o de transcripción, y datos contables; inadvertencias o interpretación incorrecta de los hechos; aplicación incorrecta de principios y normas contables.
  • Irregularidades que puedan suponer la manipulación, falsificación o alteración de registros o documentos; apropiación indebida y utilización irregular de activos; supresión u omisión de efectos de transacciones en los registros o documentos; registro de operaciones ficticias; aplicación indebida e intencionada de principios y normas contables.Bajo este prisma entenderemos que existe una irregularidad o un error relevante, material, en los estados financieros, cuando desde un punto de vista cualitativo, por la naturaleza de las incidencias se prive al usuario de los estados financieros de una información correcta, necesaria y suficiente. Igualmente, desde el punto de vista cuantitativo, será relevante cuando la magnitud monetaria de las incidencias encontradas, puesta en relación con la dimensión de la empresa, altere de forma significativa la situación patrimonial o financiera que se proyecta de la empresa.Si la variación producida por ese error, irregularidad, en la falta de información, resulta insignificante, y no altera la imagen fiel del patrimonio quedará cubierta por la materialidad permitida bajo el principio de importancia relativa.
  • http://www.icac.meh.es/Documentos/PUBLICACIONES/89.pdf
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