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La retribución de los Consejeros y Alta Dirección: Criterios distintivos

La retribución de los Consejeros y Alta Dirección: Criterios Distintivos y Deducibilidad del Gasto.

Deducibilidad de la retribución de los Consejeros y Alta Dirección

Si usted ostenta el cargo de administrador  o alto Directivo de una Sociedad,  preste atención a su nómina.  ¿Cómo se articula la deducibilidad de los salarios de los administradores y de los contratos de alta dirección?

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Introducción

De conformidad con lo establecido en el artículo 217 de la Ley de Sociedades de Capital, el cargo de administrador de una sociedad de capital se entiende que es gratuito.

No obstante, se deja la posibilidad a que los Estatutos establezcan lo contrario. Así pues, si los estatutos establecen la onerosidad del cargo de administrador, deberán incorporar el sistema de retribución pactado.

Jurisprudencia: El caso Mahou. “Incompatibilidad del cargo de Consejero y Alta Dirección”.

Es ineludible, en este tema, hacer referencia a la famosa Sentencia del TS de fecha 13 de noviembre del año 2008 (caso MAHOU).

La citada Resolución,  marcó un hito respecto a la regulación estatutaria del régimen retributivo de los administradores sociales.  Así pues, se llevaron a cabo a sustanciales modificaciones tanto en el ámbito fiscal, como mercantil y laboral.

En resumen, en el caso mencionado, la sociedad MAHOU contemplaba unas retribuciones pagadas a algunos miembros del Consejo de Administración por la realización concreta de trabajos. Y estos, según la administración tributaria, eran más propios de la alta dirección que de los administradores sociales.

La sociedad, por estas retribuciones de naturaleza laboral, practicaba las retenciones pertinentes como a cualquier trabajador.

Con ello, llevaba  esas retribuciones a la cuenta de personal y no a la cuenta de pérdidas y ganancias. Argumentaban que éste era un gasto deducible, en la medida en que era necesario para obtener beneficios empresariales.

El Tribunal Supremo vino a concluir la imposibilidad, a efectos fiscales, de compatibilizar la condición de miembro del órgano de administrador, con un vínculo laboral de alta dirección.

De tal forma que para poder deducir, en el impuesto de sociedades, las retribuciones percibidas por los miembros del órgano de administración, las mismas han de estar fijadas en Estatutos.

En consecuencia,  en el caso de existir de un contrato de alta dirección con alguno de los miembros del órgano de administración habrá que atender a los Estatutos sociales.

Si en estos no aparece reflejada, de forma detallada,  la remuneración, será considerado como liberalidad.

Y, por tanto, no procederá la deducibilidad del pago de las cantidades que en el mismo se establezcan.

¿Qué ocurre cuando el Administrador es, al mismo tiempo, directivo de la sociedad?

Cabe traer a colación, otras Resoluciones en las que se ha abordado el mismo tema. Así pues,  entre otras, destacamos las Sentencias del TS de fechas 22 y 28 de diciembre de 2011 y de 9 de mayo de 2012.

En tales Resoluciones se establece que cuando el administrador es a su vez directivo de la compañía, la relación de alta dirección es absorbida por la mercantil.

De vital importancia será lo regulado en los estatutos sociales. En consecuencia, si explícitamente se establece que el cargo de administrador es gratuito, las remuneraciones percibidas por dicha persona tienen la consideración de liberalidad y gasto no deducible.

Todo ello, con independencia de que las partes indiquen que percibe su salario como Gerente.

Por último, hay que hacer referencia a la Consulta Vinculante V0879-12, emitida por la Dirección General de Tributos.

En dicha Consulta, dentro del ámbito administrativo, la Agencia Tributaria,  expresaba su criterio respecto a la retribución de quien fuera  Administrador y personal de Alta Dirección.

De este modo, se indicaba que la retribución de este tipo de personas estaba íntegramente asociada a su condición de administrador.

Conclusión

En conclusión, únicamente son deducibles estas retribuciones en el impuesto de sociedades si están reconocidas expresamente en los estatutos.   Además, deben coincidir cuantitativamente con lo establecido en los mismos. De no ser así, no se podrá aplicar deducción alguna.

Adjuntamos algún vínculo de interés que puede enriquecer esta colaboración:

http://www.aedaf.es/plataforma/baf/baf_2016_01_T_retribucion-de-administradores.pdf

http://www.hispajuris.es/blog/circulares/la-retribucion-del-administrador-en-el-impuesto-de-sociedades/

http://www.uria.com/documentos/publicaciones/4622/documento/f07.pdf?id=5774